La chapuza de un secuestro
26 de enero de 2011
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Por Miguel Jiménez
Pasan las horas y me sigo preguntando de qué se reían, de qué demonios se reían los cuatro personajes de la foto que puso el jueves el colofón a la chapuza de la autopista del mar Vigo-Saint Nazaire. Tenemos recientes casos en el sector logístico de cómo hay gente que en este tipo de actos sabe ser coherente con las trayectorias y pone la cara contenida que hay que poner ante esperpentos exponenciales como el del asunto referido.
Pero no, el jueves en Vigo todos sacaron al tío Profidén a pasear, un “fair play” que, estando hasta donde estoy de este asunto, me sabe, por parte de algunos, a recochineo. Así, dejando a un lado como razón la buena educación y los modales, reitero, ¿de qué se reían el jueves los cuatro señor@s de la foto?
Digo yo que al presidente de Puertos del Estado, Fernando González Laxe, lo que se le escapaba por las comisuras de los labios era el alivio por haber encontrado una argucia legal para maquillar el fracaso del proyecto. O sea, damos el cambiazo en el capital de la sociedad adjudicataria, y como formalmente ésta no se altera y seguimos en plazo, pues ale, a seguir para adelante y a ver si empiezan de una vez
Pero claro, si yo hubiera concurrido a ese concurso tan historiado que montaron España y Francia, a mí esta puerta de atrás que se ha elegido me parecería un insulto y una violación del procedimiento y de la igualdad de condiciones. O sea, el adjudicatario incumple sus compromisos y decide tomar las de Villadiego y, en vez de decidir OPPE hacer un nuevo concurso, lo que hace es dar el visto bueno para que se le transfiera la subvención a otro que se ha elegido, atención, a dedo. Transformamos, por tanto, un concurso público en un DEDAZO gestado tras las puertas de un despacho. Chapuza.
Pocas razones tenía para sonreír el presidente de Puertos del Estado y menos aún si tenemos en cuenta que representa a la institución corresponsable desde el primer momento de este absurdo pasteleo. Sí, sí, así de claro, porque, seamos sinceros, lo de echarle la culpa a Europa en lo de las autopistas del mar por la burocracia del proceso es tapar los errores garrafales en la adjudicación. Gijón, con la misma burocracia, ya está en marcha. Vigo, en cambio, no. ¿Por qué? Porque se cometió el error de apostar por subvencionar tráficos viejos, de hacer adjudicataria a una línea que se suponía que tenía que crear tráficos nuevos pero que sólo podía hacerlo con los tráficos de PSA que ya tenía: incluso llegó a acordarse el absurdo de que los coches se computarían como tráficos nuevos. Es decir, se pervirtieron las bases del concurso y, claro, vino Murphy, la tostada cayó boca abajo, Acciona perdió los tráficos viejos y se quedó sin viabilidad para la autopista. No hay ni una sola razón en Puertos del Estado para sonreír.
Y Acciona, sí, claro, Jorge Vega-Penichet no podía ocultar el jueves, entiendo, el alivio por el tremendo marrón que se ha quitado de encima. Una vez perdidos los tráficos de PSA, aquello estaba muerto. En todo caso, hace exactamente un año estuve en Vigo escuchando la presentación de su estrategia comercial para intentar reflotar el proyecto. Los plazos eran insultantes (¡verano de 2011!), pero no se podía negar que había un esfuerzo loable, profesional e incuestionable. Ahora bien, está claro que no ha servido de nada. Acciona se baja del barco y el jueves lo que tenía que haber puesto es una meridiana cara de fracaso. Si LD Lines ha montado la autopista en Gijón con tráficos nuevos y otros sin esas subvenciones están haciendo lo mismo en Bilbao o en Santander, no entiendo por qué no lo podía haber logrado Acciona, que sí, le dinamitaron las ruedas del carro, pero aquello sólo fue la justicia divina de poner al consorcio en las condiciones en las que realmente debía haber resultado adjudicatario, es decir, con tráficos totalmente nuevos, lo que otros están sabiendo hacer y Acciona hemos visto que no ha sido capaz.
Pero atención, con el dedazo a CMHF se mantiene la perversión, pues se le da la autopista a la naviera que se ha quedado con los tráficos de PSA, es decir, seguimos creyendo que no hay tráficos nuevos sin tráficos viejos y que por estos hay que pagar. Lamentable.
Eso sí, fanfarrias, la autopista está salvada. ¿De qué? ¿De quién? Hombre, de quienes se la pudieran arrebatar, pues el acuerdo del jueves lo que denota es que la Autoridad Portuaria de Vigo ha secuestrado la autopista, se pone de manifiesto que la ha convertido en su rehén, se transmite que es suya y que vale todo con tal de que siga radicada en ese enclave.
Vuelvan a mirarle los dientes límpidos a Doña Corina Porro y su “smigoliana” pose: “Es mía, sólo mía”. Parece no importar que la responsabilidad de un proyecto de este tipo, seamos sinceros, recaiga en la naviera, ni que esta es la que se debe considerar moralmente la adjudicataria real, pues es la que va a desarrollar el servicio en su integridad. Por eso, en este caso, en el que el consorcio ganador se ha visto alterado de forma trascendental -ha perdido a su naviera- y, ojo, ésta ha demostrado ser incapaz de captar tráficos nuevos al nivel de lo que se le exigía en el concurso (sin la falsa y tramposa red de los tráficos viejos), ¿tiene sentido seguir creyendo en el proyecto de Vigo?
Pues sí, a ver quién tiene narices de quitarle el “anillo” a doña Corina, ¿verdad? Es mejor la vía “digital” y perpetuar el garrafal modelo de la designación inicial. “¡Vigo mantiene su autopista!” y se supone que los vigueses lo tendrán en cuenta cuando vayan a las urnas a votar. Siento no poder separar las decisiones de doña Corina en la Autoridad Portuaria de Vigo de su afán por recuperar la alcaldía.
Pero no sólo la autopista es rehén de Vigo. Con este trapicheo societario la han convertido definitivamente también en rehén de los tráficos de PSA. Está claro el mensaje: “No es posible una autopista del mar en Vigo sin PSA”. Entonces, ¿qué harán si dentro de un par de años, o incluso pasado mañana, el gigante automovilístico francés y su operador logístico Gefco deciden sacar otro concurso y le quitan los tráficos a CMHF y se los vuelven a dar a Acciona o a una tercera? ¿Volveremos otra vez al lío? ¿Empezará la autopista a incumplir los compromisos de tráfico y para salvar la cara y la pasta habrá que inventarse otro traspaso societario? ¿Debe estar tranquilo Luis de la Peña, sonriente tras quitarle a Acciona primero los tráficos y luego la autopista?
Si alguien piensa que Gefco se va a apiadar en este asunto, va listo. Ni CMHF tiene el tráfico seguro ni, si salen de nuevo a concurso los tráficos de PSA, Gefco va a tener en cuenta el tema de la autopista. No lo tuvo con Acciona ni lo volverá a tener. Y, además, con razón. Recuerden lo que dijo en noviembre su presidente en Madrid. Y ojo si piden cosas como cambios de escalas, rotaciones... ¿Improbable? Nada es improbable. Por tanto, ¿hay derecho a someter la promoción y desarrollo de una modalidad de transporte de interés público al albur de una compañía con unos loables intereses privados?
Parece que ser que sí, que en esta irritante chapuza a nadie le importa que unos señores hayan secuestrado la autopista y se la repartan a su antojo. ¡Con mis impuestos!